No por tener una idea brillante significa que un emprendimiento tendrá el éxito garantizado, algo que no muchos líderes reconocen a tiempo.

Los últimos meses, el emprendimiento se ha vuelto un concepto bastante común. Y es que, con la crisis económica desatada por la COVID-19, muchas personas decidieron crear sus propios negocios. Se trata de un movimiento lógico, en un momento en el que una buena parte de las empresas siguen despidiendo personas, o bien no quieren contratar nuevas. A la vez, es también una solución inteligente para la eventual reactivación de la economía global.

Sin embargo, hay muchos retos que el emprendimiento debe enfrentar en México. De acuerdo con Entrepreneur, no solo es necesario adoptar esquemas digitales. También hay que tener más presente los modelos de venta y promoción omnicanal para maximizar la efectividad y el impacto de las compañías. Eso sin contar, por supuesto, la diversificación de los modelos de pago para poder llegar a una audiencia potencial mucho más amplia y generar más ingresos.

Por supuesto, el éxito de un emprendimiento no solo depende de las condiciones del mercado y de tomar decisiones estratégicas adecuadas. También es fundamental que los líderes de estos negocios tengan un mindset correcto a la hora de ejecutar sus ideas. No se puede hablar de una estrategia perfecta que, si se sigue al pie de la letra, garantizará el éxito. En este sentido, la agencia The Keenfolks comparte cinco lecciones clave para estas operaciones:

No basta con tener un Emprendimiento Genial

Las ideas brillantes solo dejarán a un negocio avanzar tan lejos. En el mercado hay un sinfín de productos y servicios geniales que no han podido crecer o superar a la competencia. Cada negocio en el mercado debe aprender a diferenciarse de sus rivales. La mejor forma de crecer es innovar y solucionar problemas que ningún agente actual ha logrado realmente resolver. En este sentido, se debe aprender a experimentar, mejorar y pensar fuera de nichos establecidos.

Construir una Visión a Futuro Transformadora

Es difícil que un emprendimiento nuevo se distancie del presente. Especialmente porque una buena parte de estos proyectos probablemente no podrá sobrevivir más que un par de años. Sin embargo, es un error que los negocios se enfoquen solo en el día a día. Debe haber un plan claro para el largo plazo que guíe las decisiones y dirección de las operaciones. De lo contrario, se puede caer en el error de navegar sin rumbo, lo que siempre lleva a ahogarse.

Priorizar los Valores del Emprendimiento

Hoy en día, los consumidores quieren algo mucho más profundo que un negocio. Ya no es suficiente que las empresas sean buenas en sus actividades comerciales, ofrezcan productos y servicios de buena calidad a un precio adecuado y atiendan bien al cliente. Los valores y el impacto positivo al entorno deben ser palpables incluso desde los primeros momentos de vida de las compañías. Los clientes reconocen a un líder auténtico, sin importar cuál es su tamaño.

Fomentar una Cultura Organizacional Innovadora

Como ya se dijo antes, un emprendimiento necesita mucho más que una idea de negocio que sea viable. Para encontrar soluciones atractivas e innovadoras a las necesidades insatisfechas de la audiencia, es crucial que internamente los colaboradores tengan el deseo de hallarlas. Y lo anterior solamente puede lograrse con un mindset comunitario concreto. Uno que no solo se forma de la nada, que se debe de cultivar activamente de la cabeza a la base de la marca.

Invertir en el Talento del Emprendimiento

En todas las compañías, la gente es el activo de negocio más importante. Pero esto es aún más cierto para las empresas que apenas van naciendo. Cuando un equipo es relativamente pequeño, las habilidades de cada individuo en la organización cuentan mucho para el éxito a largo plazo. Así que es importante apostar a su desarrollo a través de capacitaciones y otras formas de refinar sus capacidades. De lo contrario, costará mucho trabajo el poder despegar.