Invertir no siempre es sencillo. En la mayoría de los casos, necesitamos cierta orientación. De lo contrario, estamos caminando a oscuras. Los errores son comunes para el inversor novato que piensa que tendrá suerte, pero luego paga muy caro su ingenuidad. La verdad es que la mayoría de los inversores no saben en realidad lo que están haciendo. Sin embargo, para invertir, necesitamos mucha claridad. ¿Por qué invertimos? ¿Cómo invertir? ¿En qué invertimos? 

El mejor negocio es siempre un buen negocio. Es decir, si lo que quieres es hacer dinero de la manera más rápida posible, las inversiones no son el mejor lugar para comenzar. Si revisamos la lista Forbes de las personas más ricas del mundo, en la mayoría de los casos, la riqueza se deriva, no de la inversión, sino de un negocio. Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo, es el fundador de Amazon. Bill Gates es el fundador de Microsoft. Mark Zuckerberg es el fundador de Facebook. Y así sucesivamente. 

La aparente excepción es Warren Buffett. Sin embargo, si nos vamos a los detalles, nos daremos cuenta que Warren no es rico por sus inversiones solamente. En realidad, es rico por administrar dinero. Me explico. Buffett hizo dinero en su juventud con su participación en una serie de pequeños negocios. Por muchos años, repartió periódicos. Y, luego, inició un negocio de juegos de salón. Me refiero a esos juegos como Pinball que el jugador debe colocar una moneda para jugar. Luego, con la venta de ese negocio, compró una granja que alquiló. Y cosas así. En fin, Buffett obtuvo algo de capital para empezar con estos negocios. 

Luego, comenzó a invertir, pero entendió que no podía alcanzar sus ambiciosas metas con su dinero solamente. Entonces, ofreció sus servicios a otros inversores. De este modo, administrando capitales podía ganar una comisión por su trabajo. En conclusión, no hay mejor inversión que un buen negocio. 

Ahora bien, suponiendo que ya tenemos un buen negocio o un buen empleo. Todo está cubierto. Sin embargo, todavía tenemos un capital excedente. ¿Qué hacemos con ese capital? Bueno, aquí entramos al mundo de las inversiones. Bien sabemos que el dólar es un excelente medio de intercambio, pero como inversión no es lo mejor. Pero, ¿qué hacemos entonces? 

Una opción es diseñar un portafolio de inversiones. La mayoría de las personas deciden entrar en un programa de inversión al estilo de los planes 401(k), tan populares en los Estados Unidos. Estos son planes de retiro que requieren aportes constantes de nuestra parte y un administrador se encarga de invertir este dinero para que podemos obtener una pensión más adelante. Entonces, la mayoría de las personas invierten para tener un fondo de seguridad (un colchón) para emergencias, la jubilación, o la reinversión. 

Si decidimos invertir nosotros solos, nos ahorramos muchas comisiones. Sin embargo, caemos en un dilema. Invertir requiere conocimiento y tiempo. Y, en muchos casos, carecemos de uno o dos de estos requisitos. Claro que este dilema puede tener una solución muy elegante. E, irónicamente, muy efectivo. Extrañamente, la inversión pasiva, con frecuencia, suele ofrecer mejores resultados que la activa. Entonces, un novato sin mucho entrenamiento o tiempo puede en teoría alcanzar muy buenos retornos usando la estrategia adecuada. 

Lo primero. ¿Cómo comprar? Tenemos dos opciones. Podemos hacer una sola compra. Pero, en este caso, debemos asegurarnos que estamos comprando cuando el precio está por debajo de su promedio (200D, 90D, 30D) y los indicadores de sentimiento están en el umbral del miedo. Claro que también podemos comprar usando el método Dollar Cost Average. Es decir, compramos pequeñas cantidades en intervalos fijos ignorando los vaivenes del precio para ir con el promedio. Este es el método más recomendable en el caso de activos muy volátiles. 

Lo segundo. ¿Cómo construir un portafolio diversificado y balanceado? Una idea es crear un fondo con tres fondos. Un fondo podría ser el fondo fiat, que tiene un bajo riesgo. Otro fondo lo podríamos llamar el fondo tradicional, que tiene un riesgo medio. Y, finalmente, el fondo cripto que tendría un alto riesgo. Por defecto, el pastel lo podemos dividir en tres partes iguales. Sin embargo, si tenemos buenos ingresos, bajos gastos, bastante dinero de reserva y mucha juventud, nos podemos dar el lujo de asumir más riesgos. Eso quiere decir que podemos jugar con las proporciones. 

Con respecto al fondo fiat, es importante obtener intereses de él. Eso requiere hacer algo de investigación para encontrar una buena tasa. El fiat en el portafolio aporta liquidez y estabilidad. Esta liquidez es vital para poder comprar activos en un momento de oportunidad. Por esta razón, siempre es bueno hacer crecer este fondo con pequeñas ventas de los demás fondos en el evento de una alza. 

El fondo tradicional se podría componer de un fondo S&P 500, un fondo chino, y algo de oro. Yo evitaría invertir en compañías individuales, porque ese es un proceso que toma mucho tiempo y eleva el nivel de riesgo. Y este es un fondo que sería bueno mantener con un riesgo intermedio, ya que, en este portafolio, el riesgo y la atención están principalmente en el fondo cripto. 

El fondo cripto sería el alma de este portafolio. De aquí, obtenemos el crecimiento. Yo me concentraría en Bitcoin en al menos un 80-90%. Pero se podría colocar algo en Ethereum. Adicionalmente, es posible tener como mascota a un tercer criptoactivo en el caso de obtener algún tipo de utilidad con la compra. Me refiero a si somos usuarios de una plataforma en particular y un token aporta beneficios especiales. 

Ahora bien, comenzamos a invertir y nuestro portafolio tiene una proporción perfecta, pero, al poco tiempo, nuestra proporción se modifica debido a los vaivenes de los precios. Aquí nos podemos entretener haciendo algo de peluquería. En mi experiencia, el fondo cripto es el que siempre crece más y el fiat tiende a reducir su porcentaje en el total. Eso se soluciona con pequeñas ventas. Pero también puede suceder que el fondo cripto se reduzca con una baja, y aquí el fondo fiat viene al rescate con una compra. 

En lo personal, encuentro invertir con una estrategia un proceso muy gratificante. No solo es libre de estrés. Es económico, simple, y rentable. No es física cuántica. Y no exige mucho tiempo. Manejar nuestras inversiones de este modo nos da la libertad de poner toda nuestra atención a nuestro negocio principal. 

Uno podría pensar que lo mejor es colocarlo todo en un solo fondo cripto. De este modo, podemos llegar a crecer mucho más rápido. Sin embargo, la rentabilidad no lo es todo. La estabilidad también tiene sus ventajas. Si uno tiene un buen nivel de vida, después de cierto punto, asumir riesgos innecesarios deja de tener mucho sentido. En el fondo, es absurdo arriesgar lo que necesitas por la posibilidad de obtener lo que realmente no necesitas. He aprendido que lo mejor es trabajar duro y tener paciencia.  Y siempre es bueno tener un plan sensato. 

 

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