El año pasado, vimos cómo Rolls-Royce estaba desarrollando lo que afirma será el avión eléctrico más rápido del mundo, el ACCEL. Ahora, la compañía ha anunciado que ha completado las pruebas en tierra de la tecnología que se usará en el avión.

Los planes prevén que el ACCEL monoplaza incorpore tres motores eléctricos axiales 750R en su tren de potencia de 500 caballos. La energía será proporcionada por un paquete de baterías que consiste en más de 6.000 celdas individuales, ofreciendo una autonomía de 320 km con una sola carga.

Rolls-Royce afirma que la velocidad máxima del avión debería ser de más de 480 km/h.

La tecnología ha sido probada en una réplica a escala real del núcleo del avión, llamada el ionBird. Este nombre rinde homenaje al término “pájaro de hierro”, que describe las plataformas de pruebas de propulsión usadas tradicionalmente en el desarrollo de los aviones convencionales.

Las pruebas en tierra consistían en hacer funcionar la hélice a su máxima velocidad de aproximadamente 2.400 rpm, optimizar el rendimiento del sistema y recoger datos para su posterior análisis.

ACCEL debería hacer su primer vuelo a finales de este año, con su intento de un vuelo récord programado para principios del próximo año.

“La finalización de las pruebas en tierra del proyecto ACCEL es un gran logro para el equipo y es otro paso importante hacia un intento de récord mundial”.

Rob Watson, director de Rolls-Royce Electrical.