El petróleo está sufriendo fuertes caídas este martes ante la preocupación de los inversores por la creciente posibilidad de que se produzca una nueva olea de casos de coronavirus por todo el mundo que vuelva afectar a la demanda del oro negro. Así, el barril West Texas, de referencia en Estados Unidos, se deja alrededor de un 8% a estas, hasta situarse en el entorno de los 36 dólares. Por su parte, el barril de Brent, de referencia en Europa, pierde más de un 5% y se paga a 39 dólares.

La cotización del crudo lleva cinco sesiones mostrando signos de debilidad. Como explica el analista de Commerzbank en declaraciones a la CNBC, “se debe, sobre todo, a las preocupaciones respecto a la demanda”. Esta misma opinión es la que manifiesta la analista de Rystad Energy, Paola Rodríguez, al considerar que “la racha de pérdidas está impulsada por un estancamiento de las perspectivas de demanda de crudo para el resto del año”.

En lo que va de año, ambos barriles de referencia sufren unas caídas acumuladas del 39%, aunque están muy lejos de los mínimos históricos alcanzados en abril, cuando el West Texas llegó a cerrar en negativo por primera vez en su historia.

Los países exportadores de petróleo se han desvivido por intentar nivelar los precios recortando notablemente su producción. No obstante, esta nueva situación les puede obligar a tomar nuevas decisiones en este sentido durante la próxima reunión que mantendrán el 17 de septiembre.