La calefacción y los distintos sistemas para calentar agua en nuestras casas, representan una gran parte de la energía que consumen nuestras casas, ¡las facturas aumentan! Pero puedes compensarlas, hay muchos sistemas de calefacción eficientes, como las bombas de calor asistidas por energía solar (SAHP), que, según algunos fabricantes, se pueden amortizar en dos o tres años de uso.

Estos sistemas combinan una tecnología similar a la del agua caliente solar y la de las bombas de calor de fuente de aire para calentar el agua o pequeños espacios de la casa.

Las SAHP existen desde la década de 1970, pero ahora es cuando puede llegar su momento gracias a su alta eficiencia energética.

¿Cómo funciona una bomba de calor asistida por energía solar?

Las SAHP usan la energía solar térmica y bombas de calor para producir calor. Aunque estos sistemas pueden configurarse de maneras diferentes, siempre incluyen cinco componentes principales: colectores, un evaporador, un compresor, una válvula de expansión termostática y un depósito de intercambio de calor.

Colectores.

Seguro que sabes que son los paneles solares fotovoltaicos, que convierten la energía del sol en electricidad, pero ¿ha oído hablar de los colectores o paneles solares térmicos? En lugar de producir electricidad, los colectores convierten la luz solar en calor a través de sus placas absorbentes. El calor generado se transfiere al refrigerante, una sustancia que absorbe y lleva el calor por todo el sistema.

Hay varios tipos de colectores que puede utilizar para maximizar la eficiencia de su SAHP, en función de las condiciones ambientales del entorno:

  • Colector solar plano. Los colectores de placa plana contienen placas absorbentes grandes y planas que transfieren el calor al refrigerante dentro del colector. Funcionan con la máxima eficiencia cuando el sol está directamente encima, por lo que son los mejores para zonas con mucha luz solar.
  • Tubos de vacío. Los tubos de vacío incluyen filas de tubos de vidrio transparentes paralelos que están conectados a un tubo de calefacción que contiene el refrigerante. Funcionan con mayor eficiencia que las placas planas, pero también pueden ser propensos a sobrecalentarse y agrietarse a altas temperaturas, por lo que son más difíciles de mantener en climas cálidos.
  • FV-T o híbridos. Los colectores FV-T o híbridos combinan células solares FV y paneles térmicos. El exceso de calor producido por las células fotovoltaicas se transfiere a través del panel térmico al refrigerante. Mejoran notablemente la eficiencia y el rendimiento de los SAHP, sobre todo porque se puede usar la electricidad de la fotovoltaica para alimentar el compresor. No tienden a sobrecalentarse y pueden funcionar bien tanto en climas cálidos como fríos
  • Termodinámicos. Los colectores de placa solar termodinámica usan el calor del aire ambiental y del sol para calentar el refrigerante a su paso por el panel. No dependen únicamente de la exposición al sol y funcionan por la noche y en invierno. Se pueden instalar colectores termodinámicos tanto en los laterales de los edificios como en los tejados.

Evaporador.

Después de que los colectores calienten el refrigerante, el fluido se evapora hasta convertirse en gas.

En las SAHP de expansión directa, el refrigerante circula directamente por los colectores solares y el absorbedor actúa como evaporador.

En las SAHP de expansión indirecta, el refrigerante forma parte de un sistema de bucle cerrado en el que pasa del colector a un intercambiador de calor que hace las veces de evaporador.

Número de artículos científicos anuales. (Foto: Wikimedia Commons)

El largo camino de la publicación de un artículo científico

Es también importante que la revista donde vaya a publicarse disponga de expertos en cada especialidad que puedan comprobar que el artículo no contiene contradicciones, incongruencias o incluso errores flagrantes que desacrediten la investigación. Obviamente, un bacteriólogo está mejor preparado que un astrofísico para detectar esos problemas en un artículo sobre bacterias, y el astrofísico lo está mejor que el bacteriólogo para detectarlos en un artículo sobre astrofísica.

Una vez que el artículo se considera válido, se publica. Esto último puede tardar muchos meses si hay otros artículos aceptados aguardando su turno de publicación en la revista. Dependiendo de lo relevante que sea la investigación realizada, podrá publicarse en una revista importante o solo podrá aparecer en las de difusión más modesta.

Para los autores de la investigación, la publicación puede constituir una prueba de que ellos han sido los primeros en hacer un descubrimiento, o simplemente de que han realizado un trabajo lo bastante importante como para ser publicado. Por tal motivo, publicar da prestigio a los autores, pero también puede ser una exigencia para recibir una beca o el dinero que pague la investigación.

El proceso para comprobar la validez de un artículo suele ser lo bastante eficaz como para impedir la publicación de artículos con errores y otros defectos, pero no es infalible. Y también pueden darse casos de científicos malintencionados que falsean datos para que parezca que han descubierto algo importante, y así disfrutar de un prestigio inmerecido hasta que son desenmascarados porque nadie consigue reproducir sus mismos resultados o por otros motivos.

El método científico es el conjunto de estrategias a seguir para verificar, por ejemplo, que un nuevo descubrimiento es real. Se basa sobre todo en la observación sistemática, las mediciones y los experimentos. Se plantean hipótesis, se ponen a prueba, y se modifican para ajustarlas a la realidad observada. El proceso, a veces parecido al que sigue el personaje de Sherlock Holmes para esclarecer crímenes que parecen imposibles de resolver, es capaz de llevar a descubrir cosas que antes eran inimaginables. Y de desmentir creencias muy arraigadas, pero no demostradas, que casi nadie se había cuestionado.

 

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