La compañía finlandesa de alimentación y tecnología Solar Foods propone una receta novedosa: comida hecha a partir de aire y energías renovables. 

«Nuestro propósito es desvincular la comida de la producción agrícola», afirma el CEO de la empresa, Pasi Vainikka, en su web.

Por esa razón, la firma ha desarrollado esta alternativa para crear alimentos, que se conocía por primera vez hace 2 años, gracias a un estudio de la Universidad Politécnica de Lappeenranta y el Centro de Investigación Técnica VTT, ambas entidades también con origen en el mismo país nórdico.

Se trata de una proteína fabricada exclusivamente con electricidad (energía solar o eólica), agua, dióxido de carbono y microbios. El resultado final del proceso da lugar a unos polvos, conocidos como «solein» o soleína. Esa masa puede, posteriormente, adquirir texturas similares a las del pan o la carne. Además, se puede usar también como condimento, antes de darle forma.

Actualmente, la compañía ha creado 20 tipos de productos de soleína, tanto para desayunos, como para comidas o cenas. Es decir, su oferta quiere cubrir todas las ingestas del día, según detalla Sifted.

Asimismo, los planes de Solar Foods pasan por comercializar sus alimentos en los supermercados en 2021.

Mientras, acaban de levantar una ronda de financiación, cerrada a principios de mes, con la que han obtenido 15 millones de euros, como anunció la compañía en un comunicado. Los inversores que hay detrás de la operación son Fazer Group, Bridford Investments Limited, Agronomics Limited, Lifeline Ventures y CPT Capital.

Con ese dinero, Solar Foods abrirá una fábrica en Finlandia, aunque busca más recaudación, ya que la cantidad no es suficiente para poner en marcha todo el proceso de producción y distribución. 

Pero, ¿cómo se llegan a crear los alimentos con energías renovables y aire? La fabricación de la soleína guarda cierta similitud con la elaboración de la cerveza; se introducen los microbios en un biorreactor, y se les alimenta de dióxido de carbono y burbujas de hidrógeno generadas a través de la aplicación de electricidad a una masa de agua. De esta manera, los microbios crean la proteína, que más tarde se seca para obtener el polvo.

Su ventaja principal es que la creación de alimentos por esta vía requiere muchos menos recursos que los procedimientos tradicionales. 

«La producción de comida convencional implica un gasto de agua insostenible y poco razonable. Queremos arreglar eso. [Nuestro proceso] es 100 veces más respetuoso con el medio ambiente que el de la producción de carne y 10 veces más que el del cultivo de plantas», explica Solar Foods en su web.