De acuerdo a un estudio realizado por el Buró Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBER, por sus siglas en inglés), 20% de las empresas han sido fundadas por emprendedores inmigrantes. En ese sentido indicaron, el papel de las universidades fue clave para generar interés en la formación de profesionistas y emprendedores interesados en fundar empresas correspondientes a su área.

Ante el anuncio de la administración del presidente Joe Biden sobre impulsar el emprendimiento de extranjeros, al remover restricciones impuestas en la regla de emprendimiento implementadas durante el mandato del ex presidente Donald Trump, especialistas han puesto la mira en el papel que cumplen las universidades para el emprendimiento de inmigrantes. La Regla Internacional de Emprendimiento (IER) fue creada por el ex presidente Barack Obama en 2017, y permite a emprendedores inmigrantes permanecer en territorio estadounidense bajo ciertas condiciones.

Estos emprendedores podrán quedarse en el país si son dueños de empresa en proporción de 10% y captan mínimo 250 mil dólares de inversionistas nacionales, informaron autoridades. Según especialistas de Boundless Immigration, organización encargada ofrecer soluciones logísticas y económicas a familias inmigrantes, el sector tecnológico y educativo fomenta y apoya el emprendimiento extranjero.

Agregaron, entre los emprendimientos que figuran dentro de la lista de las 500 mayores empresas de la revista Fortune, al menos la mitad fueron startups creadas por inmigrantes o hijos de inmigrantes. La historia del emprendimiento de inmigrantes en este país abarca innovaciones en diversos sectores, donde las universidades preparan a sus emprendedores para lidiar con los ecosistemas y mercados involucrados.

Un estudio realizado por la Universidad de Nueva York, titulado «El rol de las universidades y otras instituciones en el emprendimiento exitoso», indicó que la educación en capital humano impartida por universidades es un factor determinante para el emprendimiento. Los vínculos entre las instituciones educativas y la iniciativas de emprendimiento tanto en sector privado como sector público son clave, agregó la investigación. Según la Fundación Nacional de Ciencia, la colaboración industria-universidad comprende las siguientes áreas: apoyo a la investigación, desarrollo colectivo y colaboración, transferencia de saberes y tecnologías.

Asimismo, el estudio de NBER informó, los emprendedores extranjeros que llegan a universidades estadounidenses encuentran los mismos intereses por parte de sus compañeros nacionales. Por ello, diversas universidades ofrecen programas para enriquecer el ecosistema vocacional de emprendedores, encargado de captar inmigrantes con habilidades duras y blandas, con objeto de orientarlos al desempeño profesional.

Entre las áreas más solicitadas por los estudiantes extranjeros para el emprendimiento se encuentran tecnologías de la información (IT) con 38%, negocios y finanzas, 22%, y servicios al consumidor con 18%.