Operario en la factoría de Flins de Renault – Renault

Lo que ya no usamos también puede ser un tesoro. Y los fabricantes de automóviles cada vez son más conscientes de ello. Un ejemplo es Renault, que espera generar más de mil millones de euros en 2030 gracias al desguace de vehículos y el reciclaje de piezas, baterías incluidas.

«Creemos que nuestra responsabilidad con respecto al medio ambiente y la sociedades uno de los capítulos de Renaulution», según Luca de Meo, CEO de Renault. «Desarrollado junto a los equipos de la empresa y de acuerdo a nuestros valores de innovación y solidaridad,este plan de acción está respaldado por un equipo del comité directivo y se integrará por completo en nuestras actividades».

Para ello, el grupo industrial galo está en proceso de adaptar su fábrica de Flins, en lo que denomina Re-Factory, y ha creado una nueva línea de negocio, Renault Environment. El consorcio se ha comprometido a que los vehículos cien por cien eléctricos supongan el 65% de las ventas de aquí a 2025 y el 90% de aquí a 2030 para la marca Renault en Europa. Además, el grupo tiene por objeto lograr la neutralidad de carbono en Europa en 2040,y en todo el mundo en 2050.

En cuanto a la fabricación, Renault quiere reducir en un 50% en 2030 (con respecto a 2019) las emisiones que producen sus plantas en todo el mundo. Para ello, la empresa invertirá 20 millones de euros en sus plantas industriales, que permitirán ahorrar hasta 90 millones de euros en ahorros en facturas energéticas y sanciones por exceso de emisiones evitadas. Las plantas de Electro-Northpole conseguirán un balance neutro de carbono de aquí a 2025, y el resto de las plantas europeas lo hará antes de 2030.

Otro ejemplo es Jaguar Land Roverque está desarrollando la próxima fase de su estrategia en ciclo cerrado del aluminio con una innovadora iniciativa de reciclaje que transforma los coches de hoy en vehículos del mañana. El proyecto denominado «Reality» tiene como objetivo recuperar aluminio de los vehículos de segunda mano de Jaguar y Land Rover para transformarlo en un nuevo material de alta calidad con el que fabricar sus nuevos vehículos.

El proceso se está probando actualmente en prototipos de preproducción del Jaguar I-Pace a los que ya se habían retirado las baterías. Estas baterías también logran tener una segunda vida gracias a un proceso que está desarrollando Jaguar Land Rover, mientras que la chatarra de los vehículos se organiza y separa en función del material del que está compuesto con sensores de alta tecnología de Axion. Una vez separada, la chatarra de aluminio, esta se funde y comienza el proceso de transformación. También hay en marcha otros proyectos para utilizar residuos de limón o brócoli en recambios para coches, mientras que Ford o Mazda usan plástico reciclado en elementos como las alfombrillas o los tapizados de las puertas.

Reducción en Todo el Proceso

Más allá de la fabricación, la clave está en reducir las emisiones en todo el proceso de fabricación. Así, Renault se ha comprometido también a reducir su huella de carbono en la actividad de compras centrándose en seis componentes (acero, aluminio, polímeros, electrónica, neumáticos y vidrio) que en la actualidad representan el 90% de las emisiones de carbono en esta actividad. La tarificación del carbono se instaurará progresivamente para motivar que el ecosistema produzca de manera más sostenible. Para 2030, pretende reducir la huella de carbono asociada a las compras en un 30% (en CO2 por kg de material).

Ensamblado en Francia con una energía sin carbono, el R5 se desarrollará a partir de 2025 con baterías más sostenibles que ayudarán a reducir la huella de carbono en al menos un 20% (con respecto a ZOE en 2020). Más allá de este objetivo, el Grupo trabaja para garantizar un suministro responsable y sostenible de minerales. A esto se suma la colaboración con Veolia y Solvay para reciclar los metales de las baterías en un circuito cerrado (cobalto, níquel, litio, entre otros).

En cuanto a la fabricación, Renault quiere reducir en un 50% en 2030 (con respecto a 2019) las emisiones que producen sus plantas en todo el mundo.Para ello, la empresa invertirá 20 millones de euros en sus plantas industriales, que permitirán ahorrar hasta 90 millones de euros en ahorros en facturas energéticas y sanciones por exceso de emisiones evitadas. Las plantas de Electro-Northpole conseguirán un balance neutro de carbono de aquí a 2025, y el resto de las plantas europeas lo hará antes de 2030. Para acceder a nuestros servicios relacionados con el área de Chatarra Industrial, Reciclaje, entre otros, solo debes accesar al enlace:

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