Las condiciones de los contratos se han adaptado en muchos casos al duro contexto. La capacidad de gestión será clave para los futuros franquiciados.

Como cualquier otro comercio, todas las franquicias han sufrido los efectos del COVID-19, aunque en función del sector, se han visto más o menos perjudicadas. Tanto las centrales de franquicia como los franquiciados han tenido que adaptarse a la nueva realidad y preparar sus locales con todas las medidas de seguridad e higiene exigidas. Han sido meses duros, no esconden su preocupación por el futuro incierto, pero se preparan para salir reforzados de esta crisis. Muchas aperturas se han aplazado, otras inversiones se han quedado en el aire y los planes de expansión de algunas marcas se han pospuesto. Pero no todo es negativo, la bajada del alquiler de los locales puede ayudar a buscar una mejor ubicación, tan importante en el lanzamiento de un negocio.

«La clave ha estado en la adaptación a la nueva situación y en conocer mejor a los clientes. Se han adaptado los locales y se ha garantizado la seguridad porque las personas van donde se sienten seguras», explica Eduardo Abadía, director ejecutivo de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). Según el informe «La franquicia en España 2020», que recoge los datos de 2019, el sistema de franquicias español está integrado por un total de 1.381 enseñas, de las cuales 1.120 son de origen nacional (81,9%) y las 249 restantes (18,1%) proceden de 26 países. La facturación total alcanzó los 26.154,3 millones de euros. A cierre de 2019, había un total de 77.819 locales funcionando en España, de los cuales 19.787 eran de carácter propio y los 58.032 restantes, franquiciados. AEF cuenta con 196 socios, cuya facturación representa el 62% del volumen de negocio que genera el sistema de franquicias en España.

En estos meses no han desaparecido enseñas aunque todavía no se conoce el balance de cierre y apertura de locales. «Hay 42 sectores representados en las franquicias y no han tenido todos el mismo problema», reconoce Abadía. El sector de la moda es el más representado, con 242 marcas; seguido del de hostelería/restauración, con 207, y belleza/estética, con 113. Gracias a un convenio existente entre AEF y el ICO han podido reencaminar a los socios o franquiciados para solicitar las líneas de crédito cuando así lo han necesitado.

«Se está produciendo un descenso en el precio del alquiler que puede favorecer a las franquicias»

Desde la AEF creen importante señalar que los efectos de esta crisis van a traer consigo algunos cambios en las franquicias. Por ejemplo, «cambia el perfil de los franquiciados futuros». Ahora, más que nunca, deben ser un verdadero gestor», señala su director general. Y también los proveedores, «deben ser verdaderos socios, que faciliten las cosas». En estos meses las centrales de franquicia han tenido que ser más flexibles que nunca. «En algunos casos se ha aplazado el pago del canon, se han condonado uno o dos meses o se han asumido algunos costes por el bien de la marca. Es una red y siempre se intenta ayudar al que no va bien», destaca Eduardo Abadía. Se han producido igualmente cambios en la logística y el reparto de los productos, con muchas marcas de Fast Food que han seguido operando. «Se han buscado soluciones a los problemas, estamos acostumbrados a los cambios y se ha demostrado mucha cintura empresarial», puntualiza el director ejecutivo de la asociación.

Ha cobrado estos meses más fuerza la necesidad de una buena formación y por eso la AEF acaba de firmar un acuerdo con la escuela de formación CESI para poner a disposición de las empresas asociadas y de todo el sistema de franquicias nacional una oferta de servicios de formación. Entre los cursos que se empezarán a impartir este trimestre está, por ejemplo, el de «Gestión emocional de la incertidumbre en la red de franquiciados».

Selección de candidatos

Elegir al mejor candidato para abrir un local que llevará su marca es uno de los pasos que más preocupa a las centrales de franquicias. «El impacto sobre la búsqueda de selección ha sido muy importante, especialmente en hostelería. La inversión suele ser más alta y se lo piensan mucho«, afirma Santiago Barbadillo, CEO de la asesoría de franquicias Barbadillo & Asociados. En estos meses han observado «bastante empatía entre la franquicia y los franquiciados. Se han llegado a paralizar o rebajar las condiciones contractuales», matiza. Las centrales de franquicia se han visto menos perjudicadas pero «lo que ocurra a los franquiciados también les afecta».

Normalmente las expectativas de una franquicia para su primer año «es abrir unas 3 o 4 unidades», pero Barbadillo señala que es necesario «ir con calma y si va bien se va acelerando la expansión». Es en los primeros candidatos donde hay que elegir muy bien ya que será a ellos a quienes irán preguntando los sucesivos interesados.

Apertura de locales

Martonela no ha parado con sus planes de expansión ni con la selección de candidatos. Se trata de la primera cremería slow del mundo, que cuenta con 10 establecimientos, 8 de ellos en franquicia. Esta marca surgió hace tres años de la mano de los hermanos Javier, Jorge y Rebeca Martínez Rico, pertenecientes a la quinta generación de una familia heladera del Levante. Lanzaron al mercado un nuevo concepto de heladería, fabricando el producto de forma artesanal frente al cliente.

Abrieron en 2018 sus dos primeros locales en Málaga y aunque el plan inicial era expandirse con locales propios acabaron por optar por el modelo de franquicia y lograron el Premio Nacional de Franquicias a la Innovación en 2019. Cuando llegó el coronavirus, «teníamos varias negociaciones en curso y afortunadamente han seguido apostando por nosotros y se han llevado a cabo tres aperturas recientes», avanza Rebeca, la mayor de los tres hermanos.

No esconde que han sido meses de mucha incertidumbre para todos, «los que habían invertido y para nosotros», pero han mantenido una comunicación constante, dando claras instrucciones de la nueva forma de trabajar en el contexto COVID-19 y realizando muchas auditorías en las tiendas.

«El sistema de franquicias español está integrado por un total de 1.381 enseñas de las cuales el 81,9% son nacionales»

Está prevista la apertura de otros cuatro locales en los próximos meses y algunos de los ya existentes ya piensan en abrir su segunda unidad. Rebeca cree que este tipo de negocio puede salir reforzado de esta situación. Por un lado, con la bajada de los precios de alquiler, se pueden encontrar locales más baratos en mejores ubicaciones. Por otro, «tenemos un ticket medio bajo y resulta un plan alternativo más barato a una cena o un cine», algo que en tiempos de crisis se agradece.

¿De nuevo motor de autoempleo?

Abrir una franquicia puede ser una alternativa de autoempleo, tal y como ocurrió en los años de la anterior crisis. «Todavía es pronto para ver si va a ocurrir lo mismo, pero si se prolonga mucho esta situación aparecerán más franquiciados gestores frente a los sólo inversores», reconoce Santiago Barbadillo. Es una opción a la que suelen acudir desempleados con alguna capacidad de inversión.

En los últimos años los sectores del fitness, belleza, salud y comida sana han estado muy activos dentro de las franquicias y se espera que así continúe. «Los servicios han crecido más que la distribución, una tendencia que se da en los EE.UU.», matiza el consultor. Dentro de la restauración, que se considera como un servicio, se espera un aumento del «take-away» una vez que es un sector que sigue afectado por las restricciones impuestas por el COVID-19.