¿Cuántas tortas al mes debe vender una maestra para poder cubrir aunque sea la llamada “Cesta Petare”? Lo que le parece al jefe del régimen algo positivo significa para un profesional trabajar el doble y a veces el triple para poder darle de comer a su familia.

“Estuve pariendo recursos, déjenme decirles, para decretar el aumento de 289% que he decretado con beneficio desde abril, para los trabajadores y trabajadoras, para todas las tablas, impacta las tablas de empleados públicos de la Fuerza Armada, del sector salud, el sector educación”, dijo el que se autodenomina «presidente obrero», pero vive como un oligarca.

Pero tal parece que el parto no dejó buenos frutos o el niño le nació muerto, porque los 3 dólares del sueldo mínimo solo alcanzan, a la fecha, para comprar un cartón de huevos. Para ver si lo entiende, se lo ponemos de esta manera: una familia de 5 miembros tiene que hacer una rifa para ver a quién le toca el huevo diario, con la finalidad de que dure todo el mes.

Pero no contento con esta burla, al exsindicalista -¿será que de verdad lo fue?- no se le ocurrió otra cosa que “felicitar” a los trabajadores que se las arreglan día tras día para conseguir más dinero. Es lo que se llama popularmente el “rebusque”. Maestras que venden tortas, bomberos que venden pastelitos, empleados públicos que venden desodorantes, y pare usted de contar. Para el jefe del régimen estas actividades se llaman “emprendimientos”. No se ha dado cuenta de que para hacer las tortas la docente deja de corregir las tareas de los alumnos y los empleados públicos abandonan sus puestos de trabajo para buscar y repartir mercancía.

“Yo quiero apoyar a toda esa generación de empleo productivo y de emprendimiento, que tienen nuevas iniciativas desde sus hogares y comunidades, aquí la gente no se queda de brazos cruzados”, dijo con el pecho inflado y la robustez del que no la pasa mal.

¿Dónde está la seguridad social que estos “emprendimientos” le generan a los que se llenan de trabajo? ¿Dónde queda la calidad de vida, el tiempo para recreación y descanso, para poder compartir con su familia? Una vez más el régimen trata de hacer un chiste y le sale una morisqueta, porque aunque los venezolanos trabajen el doble y el triple en ocupaciones llenas de riesgos y poco remuneradas, ni siquiera llegan a reunir 25 dólares para la cestica de alimentos básicos. Si no le alcanza para comida, mucho menos para medicamentos, ropa y educación. ¿Eso es “parir” en beneficio de la clase obrera de la que dice pertenecer?

No deja de echarle la culpa a las sanciones, y de paso dice la mayor de las mentiras, que su régimen hace de todo para fomentar el empleo en el sector público y en el privado. La verdad podría ahorrarse las palabras porque ningún trabajador (de los que milagrosamente tienen empleo en la actualidad) le va a creer lo que dice. Es como si no hubiera aumentado el sueldo mínimo, pues el venezolano sabe que si depende de los rojitos, seguirá pasando trabajo.

 

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